mi música

Algo sobre mi

Algo sobre mi:

En lo que yo soy ahora han influido tanto las circunstancias de mi vida, como las personas que han desfilado por ella.


Entre las personas, los primeros mis padres. Mi padre, que por desgracia ya no vive, es la persona más honrada, justa y responsable que he conocido. Parece un tópico, sobre todo porque ya no esta, pero es la realidad, jamás le vi apartarse de lo que era correcto y repito honrado.

Mi madre, pues parecida a mi padre, una persona íntegra y con infinito espíritu de sacrificio hacia los demás y una sensatez y sensibilidad que hace que sea imprescindible pilar de la familia.

Mis hermanos, cuatro, todos chicos, bueno como es normal tenemos nuestros mas y nuestros menos, pero en general nunca llegó la sangre al río y sé que detrás de mi están todos, los cuatro para recogerme si caigo. Y lo mismo para cada uno, siempre estamos, incluso antes de que se nos llame.

Y una tía que es casi mi segunda madre.

Y después mis amigas, las que conservo desde que tenía 11 meses (si, meses) que fue cuando llegamos al barrio de Madrid, allá por los años... me cuesta decir mi edad, no es que me sienta mayor, pero si digo la edad lo voy a parecer.

Y ya solo quedaría nombrar el resto de personas que he ido conociendo y que casi todas han sido buenas y han dejado una imborrable huella dentro de mi. (las menos buenas también dejaron huella, por desgracia)

Me queda por mencionar a mi propia familia, quiero decir la que creé yo misma junto a mi marido, y se compone, de momento de él y mis dos hijos. Digo de momento porque ellos están ya en edad de empezar a vivir su propia vida,el mayor hace tiempo que la comparte con alguien, aunque todavía vive en casa con nosotros y la pequeña ya tiene también un proyecto (y que pena me da que se hagan tan mayores). Pero todo forma parte de un ciclo, que es el de nuestra existencia.

Y a esto añadiremos lo que tengo propiamente mío, que algo habrá también, aunque soy bastante simple e influenciable, con lo cual me acoplo a casi todas las situaciones y no me ha ido mal de esta manera.

Si habéis aguantado este pequeño tostón y os quedan ganas podéis leer algo de lo que escribo, que es como yo sencillo y simple.

------Gifs Animados - Imagenes Animadas

Me habéis visitado todas esta veces...

Seguidores

Visita también mi segundo bog: http://rosquillasalpoder.blogspot.com.es/

------Gifs Animados - Imagenes Animadas

POR FAVOR NO OLVIDES NUNCA DEFENDER LOS DERECHOS HUMANOS

POR FAVOR NO OLVIDES NUNCA  DEFENDER LOS DERECHOS HUMANOS
POR FAVOR NO OLVIDES NUNCA DEFENDER LOS DERECHOS HUMANOS

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER
8 de Marzo: LAS MUJERES MOVEMOS EL MUNDO.

Mi otro blog

Mis libros preferidos.

Mis libros preferidos.
Este blog tiene otra página con los libros que me gustan o voy leyendo este año.

viernes, 6 de junio de 2014

Maze models agency

—  No aceptes.
Se volvió dando un respingo y con la sorpresa dibujada en su cara, los ojos abiertos de par en par.
–¿Perdón?
Todavía se notaba las mejillas arreboladas y la voz temblorosa. Todo había salido bien, el casting había terminado y el puesto era suyo.
Había escuchado en cinco minutos más elogios, aplausos, sonrisas y palabras envolventes que en toda su vida. Se había sentido flotar, y aún lo estaba haciendo, tenía la sensación de estar a muchos metros por encima del suelo.
Las últimas caras que se veían en portadas habían salido de esta agencia y ahora él  podía ser una de ellas.
Sólo le pareció un poco extraña la urgencia por firmar el contrato, pero claro el primer desfile era al día siguiente. Antes de poner su nombre al final de la ansiada página,  pidió ir al cuarto de baño, necesitaba respirar un poco de aire fresco.
Y allí en el reflejo de la enorme luna de espejo, el representante de los modelos y jurado de las pruebas,  le decía:


– No aceptes, te meterás en el laberinto y créeme, tú no eres Teseo.


-*-*-*-*-*

Puedes comentar también PINCHANDO AQUÍ

Asun©06/06/14

Imagen tomada de la red

miércoles, 4 de junio de 2014

El señor Paco


“Mucho me temo que vienen a rescatarme” pensó el señor Paco. No le había servido de nada cambiar de sitio sus cartones y escasas pertenencias. Aquella mocosa de mirada de ángel, manos suaves y patas flacas como las de una cigüeña, le había vuelto a descubrir.
— Hola grandullón, te vamos a llevar a un sitio muy guay, que  hace un frío de narices.
— ¡Quita niña! No fastidies.
Luna cogió una caja y unos plásticos, los colocó al lado de Paco. Se arropó con una manta y despidió a sus colegas.
 — ¿Pero qué haces?
— Venga tío ¿echamos unas cartas? Tenemos toda la noche por delante.

 Asun©30 de mayo de 2014
(imagen de la red)

sábado, 31 de mayo de 2014

Recomiendo: Entre la lluvia, Alberto Pasamontes Navarro

ENTRE LA LLUVIA (ALBERTO PASAMONTES)

Ediciones Beta 
Enlace de la web de Alberto 

Este es uno de los que  estoy orgullosa, porque es de un amigo de letras. Lo conocí porque coincidimos escribiendo y leyendo en un foro. Y luego en persona porque nos unió otra amiga escritora del otro lado del Atlántico, y de la que ya añadiré la reseña correspondiente a su libro de poemas, en cuanto lo tenga en mis manos.
Pero a lo que vamos. Entre la lluvia. Primera novela de Alberto Pasamontes, género negro, al parecer su preferido. Foto de la portada de él mismo, y muy buena por cierto.
La novela se desliza ante nuestros ojos casi sin darnos cuenta, sin tener la sensación de estar "enganchado", lo cierto es que no puedes dejar de leer. Y al final, como es de ley, todo cuadra y solo hay un problemilla, se te ha hecho corta.
La recomiendo abiertamente, está claro que Alberto puede hacerse un hueco en el panorama literario actual.
Alberto estará firmando en la Feria del Libro de Madrid el próximo día 15.
Felicidades Alberto Pasamontes!!!

miércoles, 21 de mayo de 2014

La fórmula


     Solo ceniza, la de tu hogar. Cinco pétalos de rosas blancas, las primeras de la mañana. Tres lágrimas de alegría. Todo bañado por la luz de la luna llena. Se deja reposar junto a la dulzura de la risa de un niño.


     Y la fórmula está lista: la felicidad os acompañará siempre.






Asun© 21 de mayo de 2014 

domingo, 18 de mayo de 2014

El cuento de Marta

La lluvia de fuego que lentamente devoraba la ciudad dejó paso a una noche fresca y perfumada. Cada vez le daba más pereza salir de ronda.
Se dispuso a emprender el vuelo. Su instinto le llevaba al parque central, donde sería muy fácil encontrar una víctima joven que saciaría su sed

Pero  una fuerza desconocida le llevó a otro lugar bien distinto. Se coló por la ventana y tomó asiento junto a los monitores que vigilaban las constantes de Marta mientras seguía en coma. Cogió su mano y empezó a susurrarle al oído un nuevo capítulo del cuento. El que desde hacía un mes inventaba cada noche para ella.









imagen de la red



Asun©10 de mayo de 2014 

jueves, 8 de mayo de 2014

El refugio

— Bienvenida, esta es tu casa.
Las mujeres se hicieron a un lado y a otro, dejando un pasillo por el que Helena avanzaba tímidamente.

Todas ellas se reconocieron en esos pasos cortos, en su cabeza baja y en su mirada vacía.

El silencio pesaba como losa lapidaria. Pero el nudo que apretaba sus gargantas era demasiado fuerte y simplemente acercaron sus manos con caricias breves, aunque llenas de fuerza.

Cerró la puerta tras de sí y se tendió en la cama. Poco a poco la oscuridad se adueñó de la habitación. Unos golpes en la puerta, se estremeció, alguien preguntaba si podía entrar. No contestó, quería hacerlo, pero al abrir la boca solo salió un gemido y sus ojos dejaron escapar el torrente que llevaban años conteniendo. El gemido fue sollozo y el sollozo llanto y el llanto dolor. Dolía mucho, más que las palizas, más que los insultos y tanto como el miedo.

Desde afuera sus compañeras respetaron ese dolor y su soledad.

Sintió una tibieza y una paz extrañas. Abrió los ojos. Un rayo de sol. Jugó con él entre sus dedos, mientras recordaba donde estaba.


La isla de las mujeres, el refugio.

                       -*-*-*-*-












Asun©5 de mayo de 2014

martes, 6 de mayo de 2014

Azul

     Nos lamentamos, hipócritas, de no haberlo visto venir.

      El nivel había subido otro metro más. Y otras ocho poblaciones quedaron anegadas. A estas alturas estaba claro que nada tenía remedio, y que la faz de nuestro planeta sería de ahora en adelante más azul que nunca.
       Azul. 
Como el azul de tus ojos, el azul de nuestro cielo de verano, el azul de ese trocito de terciopelo lleno de estrellas que veíamos desde nuestra ventana… y el azul en el que los humanos orgullosos e irresponsables nos hundiríamos para desaparecer.

      Siempre fue mi color favorito, incluso ahora no podía detestarlo.



Asun© 30 de abril de 2014

sábado, 26 de abril de 2014

El viejo y el mar

E

l viejo seguía pescando.
Desde que había descubierto su vocación tardía, no quería hacer otra cosa. De nada servían las palabras de sus hijos, ni los consejos de los médicos. Pero comer solo lo que pescaba suponía no estar bien alimentado, e invertir tantas horas sentado en esa absurda tarea, estaba acabando por anular sus piernas.
La pequeña comitiva caminaba con paso decidido por la residencia de ancianos. La formaban dos médicos, tres enfermeras, los dos hijos y los hijos de estos, nietos del anciano.
Ya  en el comedor se acercaron a él. Allí estaba, con su plato de sopa,  pescando fideos, uno por uno. Llevaba ya dos horas en la faena, había pescado 25. Todo un récord, dado su avanzado parkinson. Ayer en todo el día consiguió 30. Los cuales tenía convenientemente dispuestos en una servilleta de papel con la fecha. Eran sus trofeos.
Al verlos entrar se alegró mucho y les mostró orgulloso el ejemplar tan grande que acababa de sacar del amarillento océano de caldo.


— Llegáis justo a tiempo, venga hacedme una foto.
Orgulloso, cogió el trocito de pasta con sus dedos, lo puso a la altura de su cara y sonrió para inmortalizar el momento.







Asun©14 de abril de 2014

martes, 15 de abril de 2014

El lienzo


     Y regresé al cielo. Así llamaba a mi buhardilla. Pronto llegó ella que por fin había aceptado mi invitación.
     Con una amabilidad exquisita, la tomé del brazo y le enseñé mis pequeños secretos, las paletas, mis pinceles, los lienzos apilados en un rincón. Y por último mi obra cumbre.
     Le revelé que se trataba de un retrato. Uno muy especial para mí y también para ella. Al verlo quedó petrificada ante su propia imagen atrapada en el rectángulo del cuadro.

     Entonces unas manos procedentes de la tela avanzaron hacia su cuello y la arrastraron hasta fundirse con el bosquejo pintado. Y hacerla desaparecer.









 Imagen: Angelina (Marilyn Manson)


Asun© 10 de abril de 2014

martes, 8 de abril de 2014

La hucha de domingo

Enero en Madrid era helador. La portería estaba en un semisótano, que por el lado de atrás daba al patio de luces. ¿De luces? nunca entendió que se llamara así, todo era gris en esa casa y en su vida, desde que acabó la guerra.
Domingo ya tardaba. Esperaba no tener que salir a buscarle a “los caracoles”.

Demonio de hombre. Había trabajado tres días esa semana en una obra de la calle Ave María. Ella se enteró por la Manuela, la portera de la calle de la Fé. Así que ahora estaría gastándose las pocas pesetas en vinos y caracoles.

Se sentó mirando al aparador. Reparó en el libro: El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, ¿a quién le interesaba?  Un papel se escurrió de entre sus páginas, un billete de cinco pesetas y otro y otro. El bueno de Domingo, “¿así que esta es tu hucha?”


Se echó la toquilla por los hombros y se fue a la plaza y según llegaba pensó “¡qué diantres! nada de morcillo, compraré una col y patatas. Mejor me paso por donde Maruja y me merco aquellas medias y un pañuelo nuevo pa la cabeza y un jabón de olor, y…”
Podéis comentar pinchando      AQUÍ







Asun®4 de abril de 2014

viernes, 4 de abril de 2014

Un relato mío en la radio.

Como soy tan lisssta, me leyeron en la radio un relato y ni me había enterado. Ese tan simpático que se llama, Madrid, Barcelona y la lamparita de Gaudí.
Os dejo el enlace para que lo escuchéis. Está muy bien leído, ya veréis. Os dejo también el relato porque así lo podéis seguir mientras lo escucháis.

Se despertó un poco agitada. Hacía varios días que no dormía bien. Su doble juego empezaba a pasarle factura. Cada vez tenía más claro que debía tomar una decisión. Madrid o Barcelona.

Fiel esposa en Madrid o pasional amante de Paco, el director del banco, en Barcelona.

Abrió los ojos, umm la lamparita de la mesilla de noche, la de Gaudí que tanto le gustaba,  le dijo que estaba en Barcelona, pero juraría que era sábado y la noche anterior había volado a Madrid…

Miró la hora, las 10, ¿las 10? Oyó el ruido de la ducha en el baño.

- ¡Paco! ¡Paco! Que son las 10, que nos hemos dormido, que teníamos que estar ya en el banco!!

El ruido del agua cesó, la puerta del baño se abrió y su marido apareció con cara de no entender lo que acababa de oír.

- ¿Qué has dicho?
- Eres tu… estoy en Madrid…pero, explícame, la lámpara de la mesita…

Su marido no podía creer lo que oía, su mujer estaba a punto de confesar un adulterio, y  solo se le ocurría pedir explicaciones sobre las nuevas lámparas de la mesilla de noche.





















AsunBH® 19 de enero de 2013


"Instrucciones para llorar", de Julio Cortázar

martes, 1 de abril de 2014

El nematodo

Luego cruzó el pasillo, bajó al sótano y mató al prisionero. No soportaba ni un segundo más a ese gusano, al que Octavio dedicaba todo su tiempo.
Aunque él no ofreció ninguna resistencia, le costó aplastar su cabeza.

Oyó cerrarse la puerta, entraba su marido con los delegados del Museo de Ciencias Naturales, y algún periodista científico. Estaba exultante y quería dar fe de su hallazgo, el ejemplar de nematodo único en su especie.
En ese mismo instante ella se arrepintió de lo que había hecho. Oyó gritos y exclamaciones de todo tipo provenientes de abajo. Desesperada junto a la barandilla de la escalera, se dejó caer.

Asun© 26 de marzo de 2014  

miércoles, 19 de marzo de 2014

El juego


     La vergüenza que nos ganamos aquella noche, en cambio nos acompañaría para siempre. Aquella broma infantil, que pretendía ser insuperablemente divertida, fue todo lo contrario. Abrimos la caja de los truenos, y salió nuestra Pandora particular.

     Con el único fin de sorprender a nuestro amigo con un susto, en un juego inocente, le citamos a deshora en el cobertizo.

     Pero ninguno podíamos suponer lo que se ocultaba allí. Descubrirlo hizo que su inocencia se perdiera para siempre, y que cayera en ese pozo del que nunca consiguió salir.











Asun© 19 de marzo de 2014

miércoles, 12 de marzo de 2014

Malditos.



“Nuestros mismos ojos tendrá el niño. El color de los tuyos y el brillo de los míos. Será luna menguante al anochecer y luz cuando haya amanecido. Tendrá la suavidad de tu piel, mi fuerza y mi brío”

No pude seguir leyendo, las palabras se diluían en el mar de mis lágrimas. Malditos. Malditos todos los que me robaron a esa madre de fina piel y a ese padre  tan fuerte y sentido.

Me dieron otros, sí, pero ¿con qué derecho me quitaron los míos?





Asun ©7 de marzo de 2014


domingo, 2 de marzo de 2014

Don Francisco de Goya.

Había asistido con gusto a aquel anciano que se granjeó su respeto y cariño. Ingresó desde una humilde residencia del barrio de Beicon Hill de Boston. Pero allí apenas sabían de él su nombre y que un despacho de abogados pagaba puntualmente su mensualidad. El director de la residencia le visitaba todas las tardes a las 5 y acompañaba el mutismo en que Mr Frank llevaba años hundiéndose.

Sin embargo con él, el más joven médico del hospital, se había abierto como se abre  un ventanal en medio de la tormenta.

Esa mañana poco antes de cerrar definitivamente sus ojos había dibujado un tosco boceto para enseñarle la que, según decía era su casa.

Su casa, pero si parecía un palacio, o una iglesia.

Esa tarde, mareado y confuso regresó a su apartamento con una copia del testamento:

Boston,  March 1, 2014

“Don Francisco de Goya y Aguirre, natural de Fuendetodos, provincia de Zaragoza, España, en pleno uso de mis facultades mentales, nombro heredero universal de todos mis bienes, y especialmente de los que hoy se exponen en la que considero mi verdadera casa, el Museo del Prado de la cuidad de Madrid capital de España, a mi médico personal.”

-*-*-*-*

Relato de Marzo de Esta Noche Te Cuento. COMENTA AQUÍ



Asun© 1 de marzo de 2014

lunes, 24 de febrero de 2014

“Aquellas historias de Marcelina”.




     Siempre me había gustado hacer punto, tejer. Pero nunca había tenido tiempo. O simplemente no me había llegado el momento y este parecía ser ahora, tal como las piezas van componiendo un rompecabezas y no tienen orden a la hora de irse colocando, así es la vida que se empeña en llevarnos a donde no queremos ir, y a mí me había traído al borde de mis 50 años, a un abismo tan profundo como esas cataratas de película donde el agua se precipita sin remedio. Solo que en vez de ser una caída hermosa ese precipicio acuático era para mí una verdadera caída libre. Y aún estaba a medio camino de recorrerla y no sabía cómo quedaría después de tocar fondo.
     Así que al cabo de cinco años de mi separación y de seis meses de que mi hija mayor me anunciara que se iba a vivir con su novio, estoy sola con mi hijo, organizando lo poco que queda de mi vida y lo mucho de tiempo libre que me queda todos los días.
     No tengo trabajo, y mi salud, mi mala salud, tampoco me permite aceptar cualquier oferta, si la tuviera. Afortunadamente no tengo grandes, ni pequeños vicios, ni una vida social ajetreada, (que fino suena eso), en fin que mis gastos son los mínimos, la comida y los normales del mantenimiento de la casa. El mayor gasto se lo lleva mi hijo con la universidad, pero está perfectamente bien empleado, pues hay que decir que es un estudiante ejemplar, y eso con esta familia desestructurada que le ha tocado en desgracia ya es un gran mérito.
     La casa en la que vivo es propiedad de mi ex marido, pero al no tener yo otra vivienda, ni posibilidades y dado que mis hijos eran menores cuando nos separamos aún sigo en ella.
      Es un piso de más de 50 años. Y en consecuencia los vecinos son todos más que de la tercera edad, de la cuarta o la quinta. Sin ir más lejos el invierno pasado enterramos a tres, pero todos de muertes naturales acordes a sus edades, uno de ellos tenía 92 primaveras.
      Hoy volvía de por el pan cuando me encontré con Marcelina, ella es la vecina del 2º y tiene 82 añitos. Pero además de tener una autonomía que le permite vivir sola, tiene la cabeza en su sitio y de qué manera, para mí la quisiera yo y la mitad de la humanidad. Y goza de un carácter envidiable, de tal forma que me alegra el día cada vez que coincidimos. Ella venía de comprar unos ovillos de hilo de perlé, pues tiene un compromiso del nacimiento de una nieta de una vecina de su pueblo, y le tenía que hacer unas braguitas para cuando la nena llevara vestiditos lucirlas como Dios manda.
     Además me relató todos los proyectos en los que andaba metida, algunos ya empezados y otros por terminar de concretar. Cuando terminó de hablar, yo solo de oír semejante actividad me sentía exhausta y me lo debió notar pues sin pensarlo dos veces me invitó a pasar a descansar a su casa.
     
Así sentadas en su acogedor cuarto de estar y entre sorbos de un vaso de agua para mi sofoco, le comenté que a mí siempre me hubiera gustado tejer. Palabras más mágicas que el Abra Cadabra fueron aquellas, pues su cabeza voló para organizar unas sesiones de labores que comenzarían esa misma tarde, después de la novela de sobremesa. Para empezar podía, según ella, atreverme con algo sencillo, una bufanda sería lo ideal.
     Y así comenzaron nuestras tardes de mutua y maravillosa compañía, donde alrededor de los ovillos y tintineo de las agujas Marcelina me contaba cada día una historia, a veces un pasaje antiguo de su infancia que se le venía a la cabeza, o un acontecimiento
inesperado en su pueblo, algo sobre sus amigas de juventud, o de cuando vivió en Barcelona con una tía lejana, o como se casó de negro porque era lo que tocaba en aquella negra España de los años cincuenta…




Asun ©16 de octubre de 2011
Imagen tomada de la red.




domingo, 16 de febrero de 2014

“Mens sana in corpore sano”

— ¡Que ya no tienes 20 años!

     Naturalmente que no, precisamente por eso. Afortunadamente no los tengo porque ya los pasé. Pasé los 20 y los 30 y (por desgracia) los 40.
     Pero me alegro muchísimo de estar donde estoy y como estoy, y tener la ocasión de disfrutar de este planeta magnífico que se ofrece ante nosotros.
     Porque yo vengo de otro mundo, si bien es cierto que mi generación empezó a despertar y con ella nuestro país. Y así porque empezamos a abrir los ojos, no fue sencillo para nosotras las mujeres. Tuvimos que asomarnos a una realidad que antes terminaba en la puerta de nuestras casas. Ese era el límite de nuestra existencia, una mujer “como Dios manda” era la reina de su hogar.
     Y resultó que llegamos nosotras, una generación que ya no creía en princesas que se terminaban convirtiendo en reinas/esclavas de su hogar.
     Nosotras nos habíamos sentado en el colegio, y luego en el instituto, y más tarde en la universidad, al lado de nuestros hermanos y amigos, y queríamos después trabajar también a su lado, en sus empresas y negocios.
     Y renunciamos y abdicamos de antemano a esa ideal/ficticia corona que se nos ofrecía.
     Sin embargo, la mayoría de nosotras vivimos una doble vida, cual trastorno bipolar.
Éramos dos personas a la vez: las amantes, sumisas, entregadas, amorosas e incansables esposas y madres en nuestro reino/hogar. Y fuera de él éramos las eficaces, responsables, impecables y decididas trabajadoras.
Todo ello aderezado con una bonita presencia y un elegante saber estar en ambos casos.

     De modo que no venga nadie a decirme “que ya no tienes 20 años”, porque casi doy gracias a Dios por ello.
     Creo que tengo la edad justa y apropiada para empezar a hacer lo que me pide el cuerpo. No, no te asustes tanto, no voy a dejar el trabajo, ni a abandonar mi reino/hogar, no me va a cambiar el carácter, no voy a olvidar a nuestros hijos (que por otro lado ya son mayorcitos), y seguiré visitando/controlando a nuestros padres (¡éstos sí que son mayores!).
     Pero no hay marcha atrás en la decisión que he tomado: Voy a cuidarme por encima de todo y… ¡Me he apuntado al gimnasio!, este tan chulo que hay en la plaza, y al que curiosamente van también mis amigas, estas amigas mías de toda la vida, desde que éramos vecinas en el barrio, y que ahora hemos recuperado el tiempo para nosotras, el que no nos hemos podido dedicar nunca.


     Y además no te puede parecer mal, ya que lo proclaman hasta tus adorados clásicos latinos, lo dice Juvenal en sus sátiras: “Mens sana in corpore sano”.




Asun© 16 de febrero de 2014


martes, 4 de febrero de 2014

El infarto.

     Miriñaques y polisones fueron convenientemente acomodados en el asiento del taxi.
A la vez atusó su peluca de tirabuzones. Media hora después subía las imponentes escaleras del Casino mientras se ajustaba la máscara. En el salón de baile, varias parejas danzaban con Strauss de fondo.             Esperaba que su amigo Paolo no tardara en llegar. Buscó su móvil, pero se lo había dejado en casa.

   
Sintió una mano en su hombro y al volverse un elegante caballero le hizo una reverencia. Paolo le pareció irresistiblemente seductor bajo su antifaz. Delicadamente la condujo a la pista central.
       Bailaron. Girando y girando, de repente un beso robado, al que siguieron otros consentidos. Por fin se habían decidido.
     De madrugada él la acompañó. Se despidieron en el portal, entre besos y jadeos. Al entrar en casa se quitó la máscara y vio el móvil. En un impulso lo cogió para invitarle a subir y poner así la guinda a una noche perfecta.
     Había un mensaje de Paolo. Segura de que él quería lo mismo, lo leyó temblando de deseo:

“Niña, lo siento. No puedo ir al baile, mi padre ha tenido un infarto y está jodido en el hospital. Ve tú y diviértete. Hablamos.” 

 Asun©31 de enero de 2014

Relato de Febrero de ENTC puedes comentar aquí o en el enlace



domingo, 26 de enero de 2014

Miau, miau.

— ¿A que no ves un gato?
Claro que sí, pensé yo, justo delante de mí. Si te miro a ti estoy viendo un gato. Porque gatos somos los madrileños, así se nos conoce.
     Pero me daba a mí en la nariz, por cierto, también de gata, que no era esa la respuesta acertada.
Eché un vistazo general a mi alrededor desde la planta 7ª de un edificio situado en los primeros números de la calle Alcalá.
     A la derecha la plaza de nuestra diosa, Cibeles, Palacio de Comunicaciones (para mí siempre Correos, me resisto a llamarlo Ayuntamiento) y al otro lado el Palacio de Linares (agudizo el oído, quizá Raimunda me quiera decir algo). Y por fin la plaza de la Independencia, con esa puerta de 5 arcos, que me devuelve la mirada en un guiño de sol invernal.
     A la izquierda abriéndose paso entre tráfico y alguna callejuela estrecha, el reloj de la Puerta del Sol, descansando de su protagonismo indiscutible en la última y primera noches de cada año.
Pero desde esta altura ¿cómo distinguir un gato?
     En medio de mi concentración, miro de reojo a mi amigo. Sonríe, y le conozco demasiado bien esa sonrisa. Está disfrutando de lo lindo. Y nada, yo no veo el gato.
Entorno los ojos para enfocar más, si cabe, y noto un roce en la nuca y un susurro fantasmal en mi oído:
—Miau, miau…
—Ayyyyy
Grito sin poderme controlar, y doy un respingo de puro miedo.
— ¿Tu eres tonto verdad?
Pero al darme la vuelta para darle un manotazo, bien merecido por el susto, mis ojos hacen un barrido rápido por los tejados colindantes y:

— ¡El gato!

Reímos los dos. Si el paraíso existe, esta azotea de Madrid debe ser un reflejo de él. Nos abrazamos, y en mi pensamiento hago mío ese dicho  “de Madrid, al cielo”. Porque en el cielo creo estar mientras nos contempla ese travieso gato, que me pregunto ¿cómo habrá llegado hasta allí?

Creación de dEmo, de 58 cm se encuentra en la cornisa del antiguo edificio de Banco mercantil e Industrial, hoy Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid.


Asun©26 de enero de 2014

martes, 21 de enero de 2014

El rastro imprudente.

     Relato de enero de Esta noche te cuento.
Ilustración de Nicoletta Ionescu

    

     La madre se asomó al exterior. Nevaba, así que arrugó su naricilla, ante el frío que presentía ya. Despertó a sus hijos, que parecían muñecos blanditos, suaves, calientes. Apenas protestaron, juguetones, ¡que grandes se estaban haciendo!, cada día los veía más fuertes y empezaba a tener miedo al futuro. ¿Qué sería de ellos?
     Los tiempos eran cada vez más difíciles para todos, el bosque se quedaba pequeño.
Ya estaban listos, salieron y los jóvenes siempre con la fuerza de su corta edad jugaban a saltar y hundirse en la blancura hasta entonces inmaculada. Le gustaba verles así, pero tenía que reprenderles: no era prudente. Le venció la alegría de verles tan sanos y los dejó hacer.
     Habían avanzado bastante, cuando se oyó un trueno. Se detuvo y con el horror dibujado en sus ojos corrió hacia sus hijos.
      Uno de ellos yacía en el colchón rojo que se agrandaba a medida que la sangre manaba sin tregua de su cuerpo.

— ¡Que buen tiro Matías!
— No tanto, solo he alcanzado a uno de los cachorros, la madre y el otro lobezno se nos van a escapar de nuevo.
— Bueno si mañana nieva como hoy no será difícil seguirles el rastro.


 -*-*-*-*-*
Puedes comentarlo AQUÍ


Asun©20 de enero de 2014